Celebrando un mes con mi moto, nos levantamos tempranito a llenar tanques de gas, checar todo, y salir rumbo al ajusco. a darle. Fue la primera vez que piso carretera. Todo ha sido tan rápido. A los tres días de manejarla ya me la llevaba al trabajo, y al mes ya a carretera. Ya se me quemaban las habas por probarla. Es un encanto. Mimetizadas o no, moto y mujer maravilla seguían la moto de mi chico, que después de 10 min comprendí que jamás se puede comparar el manejo ni el cambio de velocidades. asi que mi niña y yo aprendimos juntas cómo lograr los 110 km po rhora y como salir ilesas y felices del encuentro con la carretera. Libertad, y quecas fue la recompensa. Mi chavo comentaba que se sentía nervioso y atacaba sus curvas sacando medio cuerpo pero tambien conservando un ojo en el espejo para ver si la rebel y copiloto salian triunfantes de las curvas. Dos vueltas al ajusco no fueron suficientes asi que partimos a tres marias. Llegamos claro. Yo feliz. Hubieron curvas que requerian más que el frenado sino más higado y espírutu. Fue fenomenal. Por pedazos yo guiaba y él me segía, aprendiendo señales, rebasando autos, aprendiendo como desboca mi moto y bueno, fue puro aprendizaje. Mi moto es lo máximo. Me divertí tanto y tanto.
Prometo fotos de mi niña en carretera. Orgullosa 250 entre pura moto gigante, rifandosela. y pasando un dia genial. ¿de esto se trata que no??? wow.
La vida mejora dia a dia, la relación con mi mami, bien, me encanta mi casita. todo va.