domingo, 17 de mayo de 2009

Adios a Benedetti

Antes de que mi primo favorito muriera trágicamente a sus 33 años de SIDA, me regaló una hermosa tarde en la librería. Yo tendría unos 20, pero aun asi era fantástico pasar la tarde con mi primo favorito y tan culto revisando libros que en mi reciente conocimiento y sobretodo los nuevos autores que despertaban mi curiosidad, y si, mi gusto particular. Despues dijo, escoje uno. Mi vista encontro lo deseado rápidamente, un libro de antologia personal de Mario Benedetti.
A los pocos meses mis amigos me dijeron que estaría El Maestro Benedetti en Bellas Artes leyendo poesía y no bastaron 5 horas de fila para agotar esperanzas, leía sentado en una mesa, en el inmenso lugar, pareciendo pequeño, pero la sorpresa era mayúscula pues sus lectores eramos casi puros jóvenes. Para mi fue una gran experiencia, ya que siempre me ha llegado al alma. Ahora por muchas razones más.
Hoy leo que murió Benedetti y corro por mi viejo libro, por mis viejos recuerdos y me tomo un tiempo para seguir acariciando sus palabras tan profundas, tan simples. tan hermosas.
No tengo palabras para despedirle correctamente, Tan solo puedo mencionar que su partida es un suceso terrible par ala cultura mundial. Quién no ha leido La Tregua? Gracias por el fuego? Viceversa, Corazón Coraza, uff.
Lamento su muerte y festejo su vida. Leamos un rato...

Mario Benedetti

Esa batalla.

¿Cómo compaginar
la aniquiladora
idea de la muerte
con ese incontenible
afán de vida?

¿cómo acoplar el horror
ante la nada que vendrá
con la invasora alegría
del amor provisional
y verdadero?

¿cómo desactivar la lápida con el sembradío?

¿la guadaña con el clavel?

¿será que el hombre es eso?
¿esa batalla?