lunes, 9 de noviembre de 2009

Aprendiendo

Mi instructor me puso un circuito en CU.
Me subo a “La Roña” con confianza y a darle. Caía la noche. Dejé a mi piloto en punto de reunión y comencé a darle vueltas al circuito. Una vuelta, todo bien, subida, todo bien, con algunos problemas en segunda pero vamos. El problema fue dando una curva, al salir de ella me percaté que había dado una vuelta muy abierta, (claro esto después de analizar la situación en un starbucks hora más tarde sobándome una pompa) salgo de la curva ya comprometida y veo la gran banqueta, erróneamente metí clutch, frené e inmediatamente estaba en el suelo. Gracias a los santos, la moto no patinó, en realidad me tiró el peso al no bajar automáticamente el pie, o aguantar a la roñis acelerando mientras terminábamos de dar la vuelta. Ahora lo entiendo en ese momento fue confuso. Lo raro fue después.
¿Cómo se para una moto cuando no puedes hincarte ni hacer sentadillas? En este discurso yo ya le llamaba a datapc para avisar que me había caido, y preguntar qué carajos se hace en estos casos. Entonces pasó una suburban con muchos tipos mal encarados a preguntar si estaba bien, yo intentaba decirles que sí que era equis y que si le echaban un grito a datapc que estaba más adelante preocupado pues no pasaba. Finalmente se fueron, el segundo auto en pasar fue un tsuru del cual bajó un gordito que me ayudó a parar la moto y se fueron viendo que yo estaba bien… y el tercer auto, sí, 3 autos en 30 segundos, ¿de donde salió tanto guarro? Y éstos tipos ya con una actitud de “hola chiquita, ten cuidado mi reina necesitas ayuda?, ya tiradores de onda y me comenzó a dar susto. Yo ya veía a datapc corriendo como loquito a alcanzarme… después de soberana mentada de madre se fueron y pude al fin reencontrarme con datapc para decirle lo que había pasado y comenzar a reir de lo tonto de la situación. Yo reía mientras Datapc recuperaba el aliento y se culpaba por haberme puesto un circuito tan complicado… lo cual difiero. Ahí vamos Datapc, son gajes del oficio. Gracias por tu paciencia y cariño de enseñarme. Creo que no soy tan guey. Aunque la Roña piense lo contrario. Nota: La Roña está intacta pues no la patiné, y pagué mi ofensa con una “shaineada” que le dimos el domingo limpiándola y dejándola reinita con lavada, pulida y encerada.
El sábado, con pompa adolorida, dimos una rodada tranquila con excelentes amigos, festejando cumpleaños, aguantando la carrilla del Gerry, arreglando cables sueltos (ay datapc… “y este cablecito?, no debe estar conectado?”), pasando una fabulosa mañana y terminando en Lerma con unas tortas de albóndiga que ay dios qué buenas estaban, invitados de chela y toda la onda.
Como buena pompi, gano confianza de sacar la cámara y satisfacer las necesidades protagonistas de fotografias...

No hay comentarios.: