sábado, 27 de diciembre de 2008

Es un sueño a la distancia.

Es un sueño a la distancia. Diez horas, imposible. Lejos. Un abrazo, una invitación, un cariño, así de lejos. No empaqué, no llegué a la esquina a las 10 pm, no me subí al auto ni a la piedra, no llevaba maleta ni entrenamiento, no fui. Y se que dejé ir un sin fin de gotas de adrenalina, de satisfacción, de energía esa que te da ese lugar en la tarde cuando baja el sol, que parece que le clavan las sombras, y el viento helado, el frío nocturno... Pero tambien se que dejé ir las noches de silencios entre nosotros y la desidia, dejé ir suavemente ese dolor de tripas al saber que el deseo se convirtió en cansancio, al saber que la botella no vería el fin comonosotros el final de la noche, de las caricias y del amor, el fin del amor no tiene rostro... Se que dejé ir el dolor de cuerpo, el agradecimiento del cuerpo, el reto, y deje ir un pedazo de mi, pues no fui, pues a la distancia te escucho decir que me extrañas. Qué extrañas amor mío? si a la cercanía no lo tienes? Por que me extrañas hoy a lo lejos si cuando me tienes cerca soy la última cosa en tu lista de prioridades?

No te extraño... Extraño la piedra, extraño escalar. El año que entra... el año que entra. necesito estar fuerte.

Lo que me falta

... y lo que falta.

Lo que me falta