martes, 21 de octubre de 2008

octubre

Octubre, cuando el otoño se acaba, y empieza el invierno, cuando las lluvias dejan paso al frío en la ciudad. Me encanta. Inconscientemente si tú quieres, desearía estar contigo hoy. Tal vez en silencio, sin decirnos nada pues ya hemos dicho de más. Tus ojos dicen muchas cosas, tus ojos de fuego. Tus ojos de demonio descarriado, incorregible. El deseo de verte me acompaña por el día, con la idea de que ya has visto el demonio descarriado en mí, y hace mucho no lo veo yo por aquí. Esta calma es tan rara. Es como si esperara el incendio, ¿seré incendiaria?, es como si esperara la pirotecnia… Y mientras disfruto el frío. A veces pienso que no estoy en tan mal lugar. Inconscientemente si tú quieres, pienso en ti. Conscientemente me da risa hacerlo.

¡Abre los ojos reina!

El exámen es el 13 de noviembre. No falta mucho. Je me debrouille bien! Entré en un curso en el IFAL para mejorar habilidades. También esperando un poco a que el cambio de escuela aumente las posibilidades, no sé, de panorama. Después del examen tendré que pensar, ¿Y ahora qué sigue? Me encantaría alemán, pero ¿no es demasiado? O mi curso de cocina estaría increíble. No lo se. Primero lo primero, pasar.
En esta semana entendí muchas cosas. Que las verdades son personales. No está por mí, ni por nosotras salvar a quien no debe ser salvado, aunque mi alter ego sea un súper héroe. Lo siento mucho por aquellas mujeres que no quieren abrir los ojos. Ahora es lo que nos inquieta, por que el huir de la realidad, y todo eso, ya no nos compete…