jueves, 9 de octubre de 2008

su casita

Hoy por alguna razón tengo presente su primera casa. No sé si era el olor que tenía tan particular, o que era tan lejos, o la zona, pero me acuerdo muchísimo. Odiaba las cortinas rojas que tenía y pusimos unas de lona, hasta hice las lámparas. Odiaba, la cantidad de basura que se acumulaba en la zotehuela y para mí era increíble encontrar bolas de polvo rodeando la casa.
Supongo que me iré acordando de cosas. Hoy eso fue, el dormir en el piso cada vez que iba, se dormía tan mal…
Ayer intenté guardar mis cosas de escalada. Las dejé igual. Me causan un shock descomunal. Esa parte aún es intocable. Deberé guardar mis ilusiones de Monterrey de fin de año. Por lo menos en esta ocasión, y me duele.