Qué manera de aguantarse las ganas. Tras su sonrisa. De soltar los caballos del deseo pero tan sólo me liberé de un suspiro pues el momento pasó de tomarle por sorpresa.
Y me aguanté el sentimiento de correr, de escaparme, de abrir la portezuela y correr entre el tráfico a donde me diera la gana. a donde llegaran mis pies. Me quedé ahí como esperando que el destino, o la suerte o acaso la casualidad fuera a salvarme, y aun lo espero, miro hacia afuera y espero que algo pase. Y algo debe aun de pasar, que me salve de la inercia. No quiero ya, cómo me rajo. a donde me largo? que hago, como inicio la tormenta que me haga salir de esta pasividad? Hay que tener cuidado de lo que uno pide, pues aveces se cumple y resulta que solo era una cuestion de enturbiar las cosas. en verdad.
Me siento confundida. Estoy caminando por un sendero viendo que a un lado hay otro, y ese se me antoja más. lo bueno que ahi ha seguido y no se ha alejado. en un dia de lluvia correré hacia alla. a refugiarme o a perderme. yo que se