jueves, 18 de diciembre de 2008

al tiempo...

Simpático recordar los días en los que me he vuelto loca. Me da risa. No me da remordimiento, pero me es simpático. No había mesura. Perder y no intentar recordar el camino de vuelta, y mira que me lo se en ambas direcciones… pero no intento recordarlo, prefiero no pensar pues hoy me levanté bien. Sorprendentemente me levanté bien. Si quisiera pensar en mi hoy, estaría empapada en medio del chubasco caminando a casa, pero feliz. Entonces no está nada mal, ¿no es cierto?
Encontré una realidad. Solita, cayó del cielo, apareció aquí. No fue un año fácil. Para mi, para ti no lo se, ¿cómo imaginarlo? Es gracioso pensar en las cosas que hago. Ahora tan solo quisiera extirparme las anginas que me acosan, poner un calentón en el cuarto para al menos aminorar el frio en mis tobillos, salir por un café para lucir el nuevo corte de pelo y nuevo estilo… Tantas cosas han cambiado. Que inteligente quien dijo que el tiempo lo cura todo. No eran heridas pero aun así. Intento desesperadamente no envidiar pues me hundo en una alberca de arena al hacerlo. Empiezo a disfrutar lo cosechado tras casi un año de dieta. Es tan raro salir orgulloso del abdomen plano, sí escúchame soy una hedonista de mierda que intenta no salir con hombres casados, con mala ortografía y al menos con dos idiomas aparte del español, que evita las salidas a comer hamburguesas del parque, que no sale con hombres que tienen músculos resultado de chochos y que no pueden bajar los brazos, (que se parezcan a Johnny Bravo por dios), que no sale con hombres que no puedan invitarme mi thé chai deslactosado light caliente y sepan cual es su bebida favorita o que no tomen café, que no tengan una bebida alcohólica favorita, que nunca se hayan drogado aunque sea con un marlboro. Que no accede salir con hombres sexys y bien formaditos que quieren que les pagues el taxi para que te surtan tu tiendita (¡no soy una pimp!), que intenta no regresar ni un centímetro ni de distancia ni de la cinta métrica.
Estoy en reconstrucción, lástima que tu pedazo está perdido…