martes, 21 de octubre de 2008
octubre
Octubre, cuando el otoño se acaba, y empieza el invierno, cuando las lluvias dejan paso al frío en la ciudad. Me encanta. Inconscientemente si tú quieres, desearía estar contigo hoy. Tal vez en silencio, sin decirnos nada pues ya hemos dicho de más. Tus ojos dicen muchas cosas, tus ojos de fuego. Tus ojos de demonio descarriado, incorregible. El deseo de verte me acompaña por el día, con la idea de que ya has visto el demonio descarriado en mí, y hace mucho no lo veo yo por aquí. Esta calma es tan rara. Es como si esperara el incendio, ¿seré incendiaria?, es como si esperara la pirotecnia… Y mientras disfruto el frío. A veces pienso que no estoy en tan mal lugar. Inconscientemente si tú quieres, pienso en ti. Conscientemente me da risa hacerlo.