Parto de cero. Jamás pensé hacerlo. Terror de estar desempleada… lo estuve, de estar soltera, (en eso estoy), terror de que me rompieran el corazón, lo estoy pegando, de no tener dinero, vale. De agarrarme a madrazos, de viajar sola, de estar enferma, de tener una cirugía, de decir ya no te amo, de aventarme del bungie, de romperme un hueso, de rasparme escalando, de acampar sola, de no vivir del diseño, de afrontar la muerte, de subir de peso, de hacerme un tatuaje, un piercing, de tener un affaire, de estar célibe, de dejar la coca light, de enterrar a Macrina mi rana, de hablar encuerados, de retomar el montañismo, de aceptar que tengo un amor platónico, de meterme drogas, de tomar absinth, de no usar underwear en una boda, de ver pasar las bodas de mis amigas, de llegar a los 30 soltera, de dormir junto a un gato, de despertar sola… Empiezo de cero pero con menos miedos. Aun tengo muchas cosas que no he hecho… que me aterrorizan, pero vamos, ahí voy…
Y como un alcohólico… paso uno de la recuperación: Debo aceptar que tengo un problema.
Paso No. Uno de mi recuperación: Tengo un problema. No estoy bien. No debo tomar mientras no lo solucione. Quiero ser feliz. Y VOY A SER FELIZ.