Si, debo admitir que es extraño que le diga a su secretaria que te pregunte si ya recibiste la llamada. Mi respuesta fue seca, no. Colgué con un terrible sentimiento de soledad, astío y soltería. Desde entonces tengo un estúpido terror al teléfono, aunque sé que no va a llamar. ¿Por qué habría de hacerlo después de de tres semanas de tanto silencio? No creo que la plática convincente de una prima reconstruya una relación fallida. ¿o, si? Mierda.
8/15/01
Hacía mucho aire, un aire frío que hace mucho no disfrutaba. la ciudad a nuestros pies se veía tan pequeña, y las campanas de la iglesia se escuchaban en la lejanía. Parecía que el tiempo se había detenido y que los rayos alargados y desmayados del sol nos esperaban para abrazarnos en la cima. La piedra amable, las nubes suaves y el viento abrigo, me arrancaban poco a poco el sobre peso de pensamientos que llevaba arrastrando desde hacía ya algunas semanas.
Ya en el decenso uno se siente agotado, sensible, y alegre. Alegría sublime y sencilla. Sigo repasando el tiempo abrazado de la roca.
Supongo que te quedaste un poco ahi, te deshebraste un poco en el viento frio de la tarde somnolienta. Te desprendiste un poquito adheriéndote a la silenciosa roca, y he desendido mas ligera de ti, supongo. Te quedaste en la espectación de la pequeña ciudad que encendía sus lucecitas, de sus cúpulas iluminadas por la luz naranja del sol desfalleciente.
8/19/01
hoy choqué. Adiós a la salpicadera de atrás. ni pedo.
8/20/01
Pasó ya un mes y empiezo a reacostumbrarme. En un mes pasan tantas cosas, se puede sufrir, reir, construír y terminar como un verdadero trapo. Las tardes han dejado de ser tan terriblemente húmedas y de nuevo sale uno a la calle sin los problemas de cargar un sueter, un paraguas y los lentes de sol en el bolso. Lo que si creo es que mis pies necesitan tener otro aliciente para empujarme fuera de la cama antes de las 10 de la mañana. Nunca sentí el desempleo como ahora. Trabajar con un sueldo mísero y gastarme la mitad de mis energías en soportar al final del día no se compara con la tranquilidad asfixiante de los días. Los días son lentos cuando no se tiene un plan fijo. He leído como nunca, he repasado el internét, los programas de todos los canales de tv abierta, y todos los teléfonos por marcar. Necesito tal vez regresar. Lo único que lamento en este mes fue el desgaste emocional. En solo Julio comencé a creer en el amor nuevamente, creí que cupido me sonreía, que la vida era buena, que el sexo era genial, la comunicación verdadera y sobre todo el hombre sublime, vaya creí que la cima era eso y andaba por las calles despegada 10 cms. del suelo, hasta pensé en que la fidelidad era cualidad innata, derrepente asíc omo cayó la última gota de las lluvias torrenciales me volví una piltrafa que abrazaba aún la ilusión de la llamada. Las 20 mil preguntas (de qué hice mal, por que yo, que le dije, que no hice, soy una facil, soy mojigata, mala cocinera, tengo piojos, hongos, mal olor, soy idiota, etc, etc etc.) Hoy he resuelto que regrese al antes de... y sí, ya no me pregutno por queno. pero aun tengo miedo del que sigue. Esto es desganstante. Necesito regresar. Hubo un día en el que no me sentí triste por estar sola. Necesito regresar. Tantos planes... Despues de un mes tengo fechas, tengo ilusiones y tengo una hueva de desempleo que parecen dos. Bueno ni modo, asi es esto.
8/23/01
Citas de trabajo. Ay Dios soy atea pero echame la mano no? necesito dinero. dinero dinero. jajaja. avara yo de tantas horas de hueva... Sabado de antro porfavor. con mi chef. Ya regreso ala escuela. Otra cosa. Animo. dos semanas prar mi examen. animo.
9/02/01
Octavio:
Hoy te veo ya en la distancia, fuera ya de mis horizontes, tranquilo. Hoy te recibo como un desconocido más. Pues no hay nada que extrañe de ti. Me alegro. Hace tal vez un mes te hubiera humillado, hoy no tengo ni intención. Tu carta no me sorprendió, tal vez solo me impactó que dijeras lo que yo sabía iría implícito. Sabía que escribirías, aunque realmente no me interesa. Y sí, ha tardado menos de lo que tal vez imaginé. Mencionas que tal vez ya no me importe y me sorprende que a pesar de que obviamente no me conoces, aveces adivinas. No me importa. Guárdate tus disculpas para ti mismo, yo no las necesito.